Jubilación activa en 2025: cómo funciona y qué debes saber antes de compatibilizar pensión y trabajo

La jubilación activa es una modalidad que permite compatibilizar el cobro de la pensión de jubilación con el desarrollo de una actividad laboral. En los últimos años ha ganado relevancia como fórmula de transición hacia el retiro definitivo, especialmente entre profesionales sénior y autónomos que desean prolongar su vida laboral de forma progresiva.

Su regulación básica se encuentra en el Real Decreto-ley 5/2013, al que se han incorporado reformas posteriores, especialmente el Real Decreto-ley 11/2024, que ha introducido cambios relevantes en el porcentaje de pensión y en determinados requisitos de acceso.

Qué es la jubilación activa y cómo funciona

La jubilación activa permite seguir trabajando, ya sea por cuenta ajena o por cuenta propia, mientras se percibe un porcentaje de la pensión de jubilación contributiva.

No implica una retirada total del mercado laboral, sino una situación híbrida: el trabajador mantiene su actividad profesional y, al mismo tiempo, cobra una parte de su pensión.

El trabajo puede realizarse con jornada completa o parcial y no existe una limitación estricta de horario. En todos los casos, la actividad debe desarrollarse en el sector privado.

Requisitos para acceder a la jubilación activa en 2025

Para poder acceder a esta modalidad es necesario cumplir varias condiciones acumulativas:

  • Haber alcanzado la edad ordinaria de jubilación, que en 2025 se sitúa en torno a los 66 años y varios meses, dependiendo de los años cotizados.
  • Haber cotizado al menos 15 años a lo largo de la vida laboral.
  • Haber transcurrido al menos un año desde el acceso a la edad ordinaria de jubilación.
  • No haberse acogido a determinadas modalidades de jubilación anticipada, salvo excepciones como la jubilación parcial con contrato de relevo.
  • Desarrollar la actividad en el ámbito del sector privado (quedan excluidos los puestos en la administración pública).

En reformas recientes se ha eliminado la exigencia de tener una carrera de cotización completa para acceder a esta modalidad en determinados supuestos, ampliando así su alcance.

Cuánto se cobra en la jubilación activa

El importe de la pensión durante la jubilación activa no es fijo, sino que depende del tiempo que se haya demorado el acceso a la jubilación.

La escala general es la siguiente:

  • 1 año de demora: 45% de la pensión
  • 2 años: 55%
  • 3 años: 65%
  • 4 años: 80%
  • 5 años o más: 100%

Además, en algunos supuestos se aplica un incremento adicional del 5% por cada 12 meses ininterrumpidos en situación de jubilación activa, hasta alcanzar el 100%.

Este sistema busca incentivar la prolongación de la vida laboral de forma progresiva.

Cotización durante la jubilación activa

Aunque se perciba la pensión, el trabajador continúa cotizando, pero de forma limitada:

  • Se cotiza por incapacidad temporal y contingencias profesionales.
  • Se aplica una cotización de solidaridad del 9%, que no genera derechos adicionales de pensión.

En el régimen general, esta cotización suele repartirse entre empresa y trabajador. En el caso de los autónomos, el profesional asume el 9% completo.

Es importante destacar que estas cotizaciones no incrementan la futura pensión de jubilación.

Jubilación activa en autónomos

Los autónomos pueden acogerse a la jubilación activa en condiciones similares a los trabajadores por cuenta ajena, con algunas particularidades.

En general:

  • Pueden seguir desarrollando su actividad y facturando con normalidad.
  • Si no tienen empleados, acceden a los porcentajes generales de pensión.
  • Si tienen al menos un trabajador indefinido contratado, pueden acceder a condiciones más favorables en determinados supuestos, llegando en algunos casos a porcentajes superiores.

En escenarios concretos, especialmente tras reformas recientes, se ha establecido la posibilidad de percibir hasta un 75% de la pensión en determinados tramos iniciales si se cumplen requisitos adicionales de contratación y demora.

Diferencias entre jubilación activa y jubilación flexible

Aunque suelen confundirse, son figuras distintas:

  • La jubilación activa se solicita en el momento de acceder a la pensión y permite seguir trabajando sin necesidad de reducir jornada.
  • La jubilación flexible se aplica cuando la persona ya está jubilada y vuelve al trabajo, normalmente con una reducción de jornada mínima del 25%.

La diferencia clave está en el momento de acceso y en el régimen de jornada aplicable.

Cómo se solicita la jubilación activa

La solicitud se realiza ante la Seguridad Social, de forma presencial o telemática.

En caso de trabajadores por cuenta ajena, es necesario aportar un documento de conformidad de la empresa.

La documentación habitual incluye:

  • DNI o identificación válida
  • Datos bancarios
  • Formulario oficial de jubilación marcando la opción de jubilación activa
  • En su caso, el modelo de conformidad empresarial

Valoración: cuándo puede interesar esta opción

La jubilación activa puede ser una opción interesante en casos donde:

  • La actividad profesional sigue siendo rentable
  • El trabajo es compatible con un ritmo más reducido o flexible
  • Existe interés en mantener el negocio abierto sin un cierre inmediato
  • La pensión permite complementar ingresos sin necesidad de retirada total

En cambio, puede no ser adecuada en profesiones con alta exigencia física o cuando el descanso completo es prioritario.

Conclusión

La jubilación activa en 2025 se consolida como una herramienta de transición entre la vida laboral y la jubilación plena. Permite mantener la actividad profesional mientras se percibe una parte de la pensión, con condiciones que han ido evolucionando para adaptarse a un mercado laboral más flexible y a trayectorias profesionales más largas.

Como ocurre con cualquier decisión de este tipo, su conveniencia depende de cada caso concreto, especialmente del tipo de trabajo, los ingresos y la situación personal del futuro pensionista.