Ventajas e inconvenientes de ser autónomo

A raíz de la pandemia COVID-19, el mercado laboral en España ha sufrido una prolongación del estancamiento que venía padeciendo, de ahí que muchas personas decidan hacerse autónomos o crear su propia empresa. Cada una de estas opciones tienen una serie de ventajas e inconvenientes, por ello, es importante tener muy claros cuáles son los derechos y deberes de cada tipo antes de decidir cuál es la mejor opción.

Desventajas de ser autónomo

Entre las principales desventajas de ser autónomo se encuentra que este tipo de trabajadores no poseen la seguridad de recibir una cantidad salarial fija mensual, no pueden acceder a la prestación por desempleo, así como la imposibilidad de pedir la baja, a no ser que sean casos excepcionales como una “incapacidad temporal”. Mientras que en el caso de una empresa, la responsabilidad queda limitada al valor total del capital social, en los trabajadores por cuenta ajena la responsabilidad es ilimitada, teniendo que hacer frente, personalmente, a todas las deudas que se lleguen a contraer.

En cuanto a las desgravaciones, los autónomos sólo pueden desgravar el 50% del total (y del IVA), mientras que una empresa puede hacerlo del 100%, tienen mayor dificultad a la hora de conseguir un crédito, obligación de preparar sus propias facturas, tener el control sobre los gastos y la facturación, así como de todos aquellos aspectos relacionados con la actividad del negocio.

Cuando uno pone en marcha su propia empresa, las horas de esfuerzo y dedicación se duplican, sobre todo al principio. Pues, en muchos casos, emprender significa tener la obligación de desarrollar nuevas aptitudes, ser capaces de ponerlas en prácticas todas al mismo tiempo, así como desarrollar buenos hábitos que nos ayuden a aumentar la productividad empresarial.

Otra desventaja de ser autónomo, es que este tipo de trabajadores deben soportar una incertidumbre constante respecto al crecimiento y consolidación de su negocio, pues son los responsables totales de cada decisión tomada, de cada éxito conseguido y de cada fracaso sufrido.

Fuente: Elaboración propia

Ventajas

Pero trabajar por cuenta ajena también tiene sus ventajas, que hacen que cada vez sean más las personas que valoren y decidan emprender un negocio. La primera ventaja y la más significativa es que serás tu propio jefe y gestionando personalmente tu día a día, de acuerdo a tu metodología y horario, lo que te permitirá un control total sobre tu actividad.

Otro aspecto positivo es que el IVA se puede desgravar, teniendo un ahorro del 21% en conceptos como la gasolina o el desembolso en equipamiento informático. Además, si los comparamos con los requisitos para crear una sociedad, el autónomo tiene la ventaja de que no necesita aportar ningún capital inicial, así como quedar exento de aportar balances al cierre del año frente a otras obligaciones de la empresa.

En el contexto laboral actual, el hecho de trabajar toda la vida en la misma empresa cada vez es más difuso, al menos como empleado, pues conforme pasan los años la movilidad laboral cada vez es mayor. En el caso de los autoempleados, su puesto no queda exento de esta incertidumbre, pero la continuidad o no de la actividad empresarial no depende de la decisión tomada por nuestro empleador, sino de los factores económicos y de negocio que sufra el mercado.

Siguiendo la línea de los anterior, poner en marcha un proyecto significa luchar diariamente por superar retos y obstáculos, pero esta empresa se hace más llevadera cuando el objetivo es la consecución de las metas que nosotros mismos hemos marcado.Si el proyecto planteado tiene éxito, se puede aspirar a conseguir mayores ingresos, que serían más difíciles de conseguir trabajando por cuenta ajena. No obstante, en ocasiones, en la etapa inicial de una empresa los gastos suelen superar a los ingresos, por ello, es aconsejable, disponer de un remanente y plan económico en el que se haya estipulado cuánto tiempo “podemos” perder dinero antes de comenzar a tener beneficios.

Fuente: Elaboración propia